→ ¿Cómo hacer el mantenimiento de un jacuzzi de exterior?

Tener un jacuzzi es el sueño de muchos, sin embargo, este necesita un mantenimiento adecuado para ser conservado en perfecto estado. A continuación, explicaremos paso a paso cómo hacer el mantenimiento y limpieza de un jacuzzi exterior.

Para empezar, hay que añadir que la temperatura es ajustable y que puede llegar hasta los 40ºC. Para ello, un correcto mantenimiento del agua y del entorno es indispensable para conseguir la relajación y desconexión esperada, y así disfrutar sin quebraderos de cabeza.

La importancia del tratamiento del agua de un jacuzzi exterior

Estas son algunas de las claves y trucos para un óptimo tratamiento del agua.

1. Medir los niveles del agua a diario para eliminar los restos de suciedad que hayan podido quedar del uso anterior.

2. Limpiar el filtro a diario e ir revisando los niveles de pH, cloro y bromo.

4. Analizar bien el estado del agua antes de cada baño. Para hacerlo, es tan sencillo como introducir una de las tiras de mantenimiento en el agua y sacarla de forma inmediata, para posteriormente contrastar el resultado con la tabla de colores de la caja.

5. Controlar el nivel del pH. Hay que tener en cuenta que los valores deben estar entre 7,2 y 7,6. Si el valor obtenido supera el 7,6 significa que el agua podría provocar irritación en la piel de las personas. Si el nivel está por debajo de 7,2, tampoco se trata de un valor óptimo porque indicaría que el agua está ácida y puede provocar irritaciones en los ojos y en la piel. Por este motivo, es importante que mantengamos el agua entre los valores mencionados anteriormente.

6. Contar con un ajustador de pH e ir repitiendo la medición para poder controlar los niveles del agua. En el caso de no conseguir los resultados esperados, es recomendable que repitamos la operación hasta que se mezcle correctamente.

7. Contar con un buen cloro y bromo para desinfectar el agua de las diferentes bacterias y hongos. Es aconsejable que el cloro esté siempre por debajo de 3 ppm para que el jacuzzi se pueda usar. Asimismo, este se puede dejar entre 3-5 ppm hasta que lo volvamos a usar.

8. El cloro debe echarse después de cada baño en el caso de ver que el agua lo necesite. Cabe añadir que las medidas de bromo deben situarse a diario entre 3 y 6 ppm.

9. Tapar el jacuzzi con una tapa para mantener el agua en perfecto estado. De este modo evitaremos que el agua acumule polvo y se llene de suciedad ambiental. También es una forma de que no le dé el sol y no se produzcan accidentes inesperados. Hay diferentes tapas disponibles en el mercado, y algunas de ellas cuentan con cierres resistentes para que los niños no puedan entrar con facilidad.

Cómo mantener el agua y una buena limpieza

Estos son los pasos que hay que seguir para que el agua no pierda transparencia.

1. Revisar si el filtro no acumula suciedad e impide el correcto funcionamiento del jacuzzi exterior.

2. Medir el pH del agua. En el caso de que esté desajustado, es cuestión de equilibrarlo con un ajustador de pH.

3. Si hay suciedad acumulada en alguna parte, es conveniente fregar esa parte para mantener la superficie limpia a todos los niveles.

4. Si el jacuzzi se usa de forma habitual, es necesario que tengamos una programación del filtrado diario e ir revisándola. Es la forma de asegurarnos de que todo funciona correctamente.

5. Lo más recomendable es seguir el manual de instrucciones del fabricante para asegurarnos de que el mantenimiento sea el óptimo.

Requerimientos y utensilios necesarios

Hay una serie de elementos que son indispensables para mantener el jacuzzi en las mejores condiciones. Es de vital importancia prestar especial atención a los los gránulos de bromo, spa tiras reactivas, productos para rebajar el pH y la alcalinidad. Y si es necesario, a los productos que ayudan a mantener la espuma.

Para poder mantener el agua limpia, es conveniente descargar el agua del jacuzzi. Puede hacerse tanto antes como después de ser usado.

Estos pasos deben seguirse de forma frecuente y dependiendo del uso que le demos al jacuzzi. El intervalo recomendado es de tres a seis meses dependiendo de las necesidades de cada uno.

Al seguir estos pasos, la vida útil del jacuzzi exterior se alargará y se disfrutará mucho más en cada ocasión. Asimismo, evitaremos accidentes y una acumulación de suciedad que impediría disfrutar de un baño agradable al aire libre y en un entorno inmejorable.

En definitiva, para disfrutar plenamente de un jacuzzi y liberar tensiones, es necesario que seamos estrictos con el mantenimiento y la limpieza. Para conseguir una relajación adecuada es conveniente que el agua y el filtro estén en perfectas condiciones. Tan sencillo como cuidar los aspectos clave e ir prestando atención al jacuzzi.

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